temblor del párpado y magnesio

¿Por qué te tiembla el ojo? Spoiler: no es por falta de bótox”

Si llevas unos días —o semanas— con el ojo haciendo tuc, tuc, tuc como si tuviera vida propia, no eres la única persona en el mundo que le pasa esto. Ese temblor del párpado que aparece justo cuando menos te conviene tiene nombre: mioquimia.

Una amiga estuvo tres meses con el párpado así. Desesperada fue al médico, salió con un diagnóstico rapidísimo: “Podemos pincharte bótox.”

Y ya está.

Ni una pregunta sobre sueño, ni café, ni estrés, ni hábitos, ni si llevaba meses viviendo como una semifinalista de Ninja Warrior.

Solo bótox.

Como si la solución a cualquier músculo que protesta fuese paralizarlo.

Que el Botox tenga efecto tiene sentido: bloquea la señal nerviosa que hace moverse al músculo. Y si apagas el cable, claro, deja de temblar. El problema es que deja de temblar… porque lo has desconectado. No porque hayas resuelto nada. Es como silenciar una alarma antiincendios sin comprobar si la cocina se está quemando.

Pero vamos a lo que casi nadie menciona cuando habla de este tema.

La causa que siempre se pasa por alto: el magnesio

Sí, el estrés influye. Las pantallas también. Dormir mal, aún más. Pero hay un invitado silencioso al que solemos ignorar: el magnesio, un mineral imprescindible para que nervios y músculos se comuniquen sin dramas.

Cuando te falta, los nervios se vuelven más reactivos y los músculos más “saltimbanquis”. Y si hay un músculo especialmente sensible a estas fiestas indeseadas, es el del párpado. Pequeño, rápido y con más conexiones nerviosas que algunas relaciones familiares.

Y ahora súmale:

  • exceso de café
  • tensión
  • no descansar bien
  • comer peor

Resultado: el sistema se satura.

Esto no significa que todo temblor de ojo sea falta de magnesio. Pero sí significa que muchas veces está ahí la explicación… y que paralizar el párpado no arregla nada si el resto del cuerpo sigue pidiendo ayuda.

temblor del ojo y magnesio

¿Tu cuerpo te está avisando? Probablemente sí

El párpado rara vez protesta solo. Suelen aparecer otras pistas:

  • calambres en piernas o pies
  • otras fasciculaciones que aparecen y desaparecen
  • más tensión muscular de la habitual
  • sueño ligero o inestable
  • apetencia constante de chocolate
  • agotamiento extraño después de entrenar

Tu sistema está enviando notificaciones y tú llevas meses dándole a “recordar más tarde”.

¿Qué puedes hacer cuando el ojo empieza a protestar?

Tres gestos simples: revisar tu descanso, bajar el ritmo de cafés, y aumentar alimentos ricos en magnesio como verduras verdes, cacao puro, almendras, anacardos y semillas.

Espero que este artículo te haya dado algo de claridad y si vuelve a aparecer el temblor, al menos ya sabes que no es una señal para salir corriendo a por bótox.

 

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